“Las mujeres sufrimos por mucho tiempo, con el machismo y la desigualdad, porque las mujeres no salíamos a trabajar, solo nos dedicamos al cuidado de los animales, lavar, atender a los hijos (…) pero hoy ya no es como antes, hoy las mujeres salimos a trabajar (…) ahora las mujeres ya no tienen miedo hablar, ahora asumimos cargos como los hombres. Ahora en varias comunidades hay presidentas, alcaldesas, regidoras”, afirma Nivia, cuando nos habla sobre lo que ha significado formar parte de la Asociación.
El reconocimiento de las mujeres alpaqueras ha enfrentado desigualdades históricas, por ello, procesos como los que impulsa el PPD Perú mejoran su acceso a capacitación, financiamiento y a mercados justos, de mano con abrir oportunidades para que más mujeres de las zonas altoandinas puedan convertirse en las protagonistas de su propio éxito.
Y como nos cuenta Nivia, seguir aprendiendo y construyendo juntas: “Mi sueño es seguir compartiendo mi conocimiento para que otras compañeras sigan creciendo, para que sean más independientes. Y tal vez, un día, se cumpla mi sueño, tener mi propio punto de venta internacional, grande para dar trabajo a mujeres como yo”.